Minería a cielo abierto, un peligro disfrazado de progreso.

Muchas de las actividades que lleva a cabo el hombre, afectan a nuestro ecosistema provocándole daños irreversibles no solamente en el ambiente, sino en las personas que forman parte del día a día. Una de las actividades más peligrosas para los seres humanos es la energía radioactiva, tanto su consumo como su creación afecta gravemente al ser humano y todo lo que éste utiliza diariamente para su sobrevivencia. Esto es ya bien sabido y a pesar de no estar de acuerdo, los habitantes de Japón se han sometido a las consecuencias de estos terribles actos.
En Argentina se vive una realidad igual de pesada en tanto a la salud humana se refiere, la minería a cielo abierto es una de las actividades que hoy en día resultan más peligrosas para la salud humana, especialmente para los más jóvenes.
No solamente se utiliza pesada y contaminante maquinaria para las excavaciones, sino que para lograr llegar a las profundidades necesarias para extraer los minerales, es necesario volar cerros y grandes terrenos, los cuales una vez destruidos, se quedan sin un subsuelo que los mantenga ya que encontrado el mineral a extraer, es necesario triturarlo por medio de pequeñas explosiones para sacarlo, quitando a parte, los elementos necesarios para que la tierra sea fértil y cultivable en muchos casos. El resultado final de este altamente destructivo proceso muchas veces, y hablando solamente a nivel ambiental, es la lluvia ácida que se expande incluso a kilómetros de distancia del lugar en el que se hace la excavación, provocando contaminación de comida y agua, lo cual efectivamente provoca el crecimiento de importantes enfermedades crónicas como cáncer y deformaciones celulares.
Lo impresionante es qué tan conocidos son estos efectos contraproducentes en la salud de los poblados vecinos y qué tan menospreciados están por el gobierno de Argentina, ya que por la demanda de las empresas, que generalmente son empresas multimillonarias e internacionales, el gobierno dice verse obligado a continuar con las excavaciones, poniendo en riesgo a miles de personas.
Los animales también sufren las repercusiones, ya que siendo una cadena alimenticia, las plantas se ven afectadas por la lluvia ácida, los animales que consumen esas plantas contraen enfermedades que tarde o temprano nosotros terminaremos contrayendo ya que consumimos animales, incluso en el nivel más básico como la lana, se ven los resultados de la lluvia ácida al momento de hilarla ya que por estar quemada por la lluvia ácida, se corta.
Es importante que no nos quedemos pensando que estos problemas solamente afectan a quienes los viven de cerca, porque vivimos en una cadena en la que todos los eslabones son importantes.

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1 Response to Minería a cielo abierto, un peligro disfrazado de progreso.

  1. bolsas de polietileno says:

    El progreso tecnológico debe orientarse al beneficio de a humanidad, pero también al beneficio de todo ser vivo pues de ellos depende nuestra vida, es indignante que los gobiernos den más peso a las inversiones multimillonarias que a la salud de los pobladores…

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