Razones para usar jabones y productos de limpieza artesanales

¿Sabías que los jabones o detergentes convencionales pueden agravar el problema de la contaminación? Al usarlos se producen compuestos químicos que se quedan en el agua y tardan muchos años en desintegrarse por completo; además, los envases en los que se venden suelen ser tirados a la basura, y terminan en los vertederos donde el problema puede agravarse si no se vacían por completo.

Algunos productos convencionales contienen químicos derivados del petróleo o del cloro, que causan un gran daño a la flora y fauna, pero que también pueden dañar la piel y cabello de los seres humanos. Por ello, el uso de jabones artesanales, fabricados con productos biodegradables es una excelente alternativa.

Las esencias para jabones artesanales se fabrican con ingredientes naturales, que se degradan en poco tiempo y ayudan a reducir el volumen de químicos residuales. Además, pueden usarse para elaborar productos para el cuidado de la piel, el cabello, manos, pies, o para uso doméstico.

Una de las ventajas ambientales es que las fragancias para productos de limpieza de origen natural no contienen sulfatos, fosfatos, cloro o nitrito que contaminan al agua, además se retiran con más facilidad por lo que el consumo del líquido reduce hasta un 30% y degradan la grasa y suciedad de forma orgánica.

Algunos ingredientes de los jabones artesanales son: semillas, extractos de frutas, aceites esenciales, flores, plantas, café, arroz, aceites (de coco, almendras, oliva), entre otros. La glicerina es un producto de origen vegetal que suele usarse como base y como agente hidratante, creando espuma densa y cremosa para llevarse la suciedad fácilmente.

Gracias a la variedad de productos naturales, pueden fabricarse jabones en barra o líquidos para diferentes aplicaciones, desde el cuidado corporal hasta el lavado de utensilios de cocina, baños y cocinas. Asimismo, crear productos con usos adicionales es posible, por ejemplo un shampoo con repelente para mosquitos o piojos, para combatir la caspa o la caída del cabello, incluso productos para el cuidado de la piel de los bebés o personas con alergias cutáneas.

El vinagre y el bicarbonato añadidos a productos de limpieza ayudan a sacar la grasa y suciedad de pisos, cocinas y baños sin la toxicidad del amoniaco, mientras que la citronela es el repelente natural de moscos que tu familia necesita. La lavanda, además de dar un agradable aroma, es repelente de insectos, relajante que ayuda a conciliar el sueño y suaviza la piel. La caléndula es un poderoso fungicida, mientras que el romero combate las bacterias.

Como podrás comprobar, los productos naturales son igual (o más) efectivos que los químicos, con muy poco impacto ambiental y la posibilidad de elegir tus fragancias y cualidades favoritas.

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